Menajem Levine*

3a y última parte

 

Los seguidores Dönmeh de Shabtai Tzvi

Los Dönmeh siguieron existiendo como minoría, apartados de la comunidad judía por su conversión al islam y su creencia en Shabtai Tzvi. Para 1680, muchos de los Dönmeh residían en Salónica y siguieron practicando ciertos rituales judíos.

La cantidad exacta de Dönmeh no está clara. De acuerdo al viajero danés Karsten Niebuhr, alrededor de 600 familias Dönmeh vivían en Salónica en 1774 y se casaban solamente entre ellas. Antes de la Primera Guerra Mundial, su población era estimada entre 10.000 y 15.000.

En un inesperado giro, los Dönmeh tuvieron un rol crucial en el movimiento Jóvenes Turcos, el grupo de revolucionarios modernistas que destruyeron al Imperio otomano. Después de la fundación de la República Turca, los Dönmeh apoyaron fuertemente las reformas prooccidentales Atatürk de la República, las cuales querían restringir el poder del establecimiento religioso y modernizar Turquía.

La primera administración que subió al poder después de la revolución de los Jóvenes Turcos en 1909 incluía varios ministros de origen Dönmeh, incluyendo el ministro de finanzas, Javid Bey. Una aserción que muchos judíos hicieron (aunque esto fue negado por el gobierno turco) fue que Kemal Atatürk (1881-1938), el fundador de Estado Turco Moderno era de origen Dönmeh. Esta visión fue acogida con entusiasmo por muchos de los oponentes religiosos de Atatürk en Anatolia como una forma de desacreditarlo.

Sin embargo, como sociedad, los Dönmeh solamente pudieron retener su integridad y marco institucional cuando estuvieron concentrados en Salónica. Cuando fueron obligados a dejar Salónica en 1924 debido a la guerra greco-turca, muchos se asentaron en Estambul o en ciudades turcas como Esmirna y Angora. Al cabo de poco tiempo, la asimilación se extendió. Para finales del siglo XX, los Dönmeh estaban completamente asimilados con la sociedad turca musulmana.

Mayor igualdad y una nueva república

La posición de los judíos en Turquía comenzó a mejorar bajo las reformas Tanzimat a finales del siglo XVIII. Estas reformas fueron parte de un proceso para transformar el Imperio basado en modelos europeos y estaban destinadas a significar que el Imperio otomano pertenecía entre las naciones europeas. Como parte de las reformas, había ahora reconocimiento oficial de los judíos como comunidades separadas y un rabino en jefe designado por el estado.

La proclamación del Hatti Humayun en 1856 hizo a todos los ciudadanos otomanos, musulmanes o no musulmanes, iguales bajo la ley y concedía que todos los gobernados pudieran cumplir su religión libremente. A cada religión se le asignó también su propio líder designado por el gobierno. Aunque los griegos y armenios estaban dispuestos a esto, la diversa población judía resintió esta intrusión del estado en sus asuntos comunales internos. Con la reorganización del estado vinieron nuevas oportunidades profesionales y los judíos florecieron en actividades bancarias, comercio y manufactura, y comenzaron a entrar como empleados al gobierno.

Como parte del impacto de las reformas por toda Turquía, el liderazgo cambió de lideres religiosos a seculares, lo que también afectó a la comunidad judía.

Turquía secular

La Primera Guerra Mundial terminó con la gloria del Imperio otomano y en su lugar se levantó la Joven República Turca. Mustafa Kemal Ataturk fue elegido presidente, el califato fue abolido y se adoptó una constitución secular. Sin embargo, en realidad el islam permaneció inextricablemente entrelazado con la cultura turca.

De acuerdo con un censo hecho en 1927, 81.872 judíos vivían dentro de los límites de la República Turca bajo el mando de Mustafa Kemal y la mayoría estaban concentrados en las ciudades de Estambul y Esmirna.

Devastada por el derrumbe del imperio, la República Turca intentó forjar una nueva identidad nacional que veía a las minorías con sospecha. Esto afectó significativamente las condiciones de vida de la comunidad judía ya que el gobierno insistió que todos los residentes de la república se identificaran como turcos. Las extensas escuelas de la Alianza Israelita Universal que servían a la comunidad judía fueron obligadas a romper sus relaciones con sus patrocinadores franceses y turco fue el idioma de instrucción en todas las escuelas. Aunque se hicieron las demandas a los judíos de integrarse, ellos eran simultáneamente identificados como extranjeros y se aplicaba un doble estándar a su comunidad.

Esto era más aparente con el “impuesto excepcional” instituido en 1942. En promedio, este impuesto demandaba un 5% de los musulmanes y 150-200% de griegos, armenios y judíos. La mayoría no tenía como pagar tan exorbitantes impuestos y se vieron obligados a vender sus pertenencias o ser enviados a campos de trabajo. Aunque el impuesto fue abolido en marzo de 1944, su efecto en los judíos de Turquía fue traumático y comenzó a abrir camino para la masiva emigración de los judíos de Turquía hacia Israel que comenzaría en 1948.

Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, Turquía fue un camino seguro para muchos judíos escapando de los Nazis. Aprovechando la oportunidad en 1933, Ataturk invitó a prominentes catedráticos judíos alemanes a escapar de la Alemania Nazi y asentarse en Turquía. Antes y durante la guerra, estos académicos contribuyeron muchísimo al desarrollo del sistema universitario turco.

Durante el Holocausto, los judíos de Turquía estuvieron seguros, aunque las comunidades judías de la vecina Grecia fueron casi aniquiladas. Varios diplomáticos turcos perseveraron en sus esfuerzos para salvar a los judíos turcos del Holocausto (creo que este es el link correcto…) y fueron exitosos. El Sr. Salahattin Ulkumen, Cónsul General de Rodas desde 1943-1944, fue reconocido por Yad Vashem como Justo entre las naciones en junio de 1990.

El judío turco desaparecido

El actual tamaño de la comunidad judía es estimado en 14.500 de una población total de 85 millones. La mayoría de los judíos viven en Estambul y los sefaradim son un 96% de la población.

Los judíos turcos son liderados y representados legalmente por el Jajám Bashi, el rabino en jefe. Queda un pequeño grupo de unos cien Caraítas quienes no son parte de la comunidad judía normativa y no aceptan la autoridad del Rabino en jefe.

Los judíos en Turquía han sido víctimas de violento antisemitismo en múltiples ocasiones. El 6 de septiembre de 1986, un miembro del grupo terrorista palestino Abu Nidal abrió fuego en la sinagoga Neve Shalom en Estambul, asesinando a 22 personas judías. La sinagoga Neve Shalom fue también blanco de un ataque terrorista en noviembre del 2003, cuando múltiples camiones bomba estallaron por todo Estambul. Uno explotó frente a Neve Shalom y otro explotó frente a la congregación Bet Israel, asesinando e hiriendo a muchas personas.

Turquía ha experimentado antisemitismo latente por gran parte de su historia, pero el antisemitismo ha sido especialmente aparente desde que el primer ministro Recep Tayyip Erdogan subió al poder. Turquía bajo Erdogan es aterrador para los judíos turcos. El líder turco y sus altos asesores hacen comentarios antisemitas y bajo su mandato, el antisemitismo está en alza. Por ejemplo, en el 2014, en respuesta a la Operación Acantilado Poderoso, se publicaron más de 30,000 tweets en turco, incluyendo comentarios que decían cosas positivas sobre Hitler y el Holocausto. Entre otros incómodos signos de antisemitismo, los libros Mein Kampf y Los Protocolos de los Sabios de Sion de Hitler, fueron récord de ventas en Turquía en los últimos años. De acuerdo con encuestas de la ADL (Liga Antidifamación), 69% de los turcos tiene alguna creencia antisemita. Este número es más alto que el de otros países europeos y ligeramente menor que el promedio del Medio Oriente.

En este contexto, la pequeña comunidad judía con siglos de antigüedad ha tenido un considerable salto en la emigración, especialmente hacia Israel. Turquía, un país que alguna vez recibió a los judíos de todo el mundo, está perdiendo a sus judíos a manos de la emigración y asimilación. En un giro irónico, hay judíos turcos que incluso emigran a la relativa seguridad de España y Portugal, revirtiendo el camino histórico transitado siglos atrás.

* Fue rabino de la comunidad Am Echad en San José, California, en los años 2007 – 2020.

En un reconocido charlista y ha escrito para numerosas publicaciones.

Desde el escritorio de la Editora

 Rosalynda Cohen

La presente edición contiene un articulo especial del historiador israelí, intitulado “Gana la batalla; Pierde la guerra”, un espacio de reflexión cuya lectura es ampliamente recomendada.

EDITORIAL DEL 1 DE ABRIL

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